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Rubén Gutiérrez se adjudica la II Travesía de Navidad ‘Ciudad de Ávila’

Deportes

El pasado domingo 26 de diciembre, conocido como ‘boxing day’ dentro de los países anglosajones, se disputó la segunda edición de la Travesía de Navidad ‘Ciudad de Ávila’. La cita se trata de Travesía de Navidad que se disputa a mayor altitud, merced a los casi 1.150 metros de la ciudad abulense; y la que tiene las aguas más frías de todas las pruebas que se disputan por la geografía española por estas fechas, ya que la prueba se disputa en el Embalse de Fuentes Claras, al norte de la ciudad, lugar donde históricamente las aguas están entre los cinco y los ocho grados de temperatura en estas fechas.

Si bien para esta segunda edición de la prueba no hubo que romper la capa de hielo que se había formado durante la noche debido a que no paró de llover, de forma que las nubes evitaron la helada del año anterior, el agua marcaba en la orilla los mismos ocho grados de temperatura, a las 12:00 de la mañana, la hora de inicio de la prueba.

La organización desplazó el punto de salida y llegada de la carrera, así como las carpas de recepción de nadadores y demás instalaciones hasta debajo del puente de la autovía, ya que durante toda la mañana no paró de llover en la ciudad.

El Club TriÁvila, organizador de la Travesía, había montado un circuito de 300 metros, en forma de triángulo, delimitado por dos boyas amarillas, y con la salida y llegada desde el mismo punto de la orilla del Embalse. Desde allí los nadadores tenían que recorrerlo en forma de contrarreloj individual, saliendo de uno en uno en intervalos de un minuto con el orden de salida otorgado por sorteo entre los 20 valientes inscritos en la prueba.

No es un formato que le beneficie a Rubén Gutiérrez, mucho más cómodo en pruebas donde hay que luchar la posición, nadar en mitad del grupo y tirar de experiencia y estrategia. Tampoco lo era la baja temperatura del agua, algo su sufre bastante y reduce siempre su rendimiento, pero una vez en la salida, no quedaba otra que apretar los dientes y dar lo mejor de uno mismo.

Con el número siete saltaba a las gélidas aguas del Fuentes Claras, y los primeros metros no pudieron ser mejores, con la sensación de que el agua estaba fría, pero no era para tanto. Además, en los primeros 50- 60 metros ya había dado alcance a Eva Martín, la nadadora que había salido un minuto antes que el talaverano.

Sin embargo, ya llegando a la primera boya, en torno a los 100 metros, las sensaciones ya eran otras. Rubén contaba en meta que las manos las llevaba totalmente acartonadas y sin sensibilidad, las notaba ‘tiesas’ como si fueran unos remos, sin control sobre ellas, sin notar el agua… Pero lo peor era la cara, donde sentía un frío terrible.

“Pasando la primera boya recuerdo que pensé que debía haberme puesto tapones en los oídos. A mitad de camino, hacia la segunda boya, mi ritmo era ya mucho más lento, y no era por el cansancio, sino por el agarrotamiento del frío. Y ya en el tramo final, hacia meta, recuerdo de notar como una leve somnolencia, donde todo pasaba muy despacio (uno de los primeros síntomas de la hipotermia), miraba la zona de meta, y lo veía borroso....”, destacaba el de Talavera de la Reina.

Tras todo este ‘calvario’, Rubén Gutiérrez llegó a meta marcando el mejor tiempo, 3:34, registro que no fue batido ya por ninguno de los nadadores que faltaban por nadar. La prueba, por lo tanto, fue ganada por el talaverano, quien estuvo seguido de Pablo Tosal Lázaro (vencedor de la primera edición), con 3:37; y cerrando el pódium de la clasificación general, Luis Miguel San Segundo, con 4:29. La vencedora femenina fue Ana Gómez Sánchez, con 5:23, que fue octava clasificada absoluta.

De esta manera, Rubén despide el año natural desde lo alto del pódium de la clasificación general Absoluta de una travesía a nado, obteniendo una nueva victoria tras algo más de dos años y tres meses de la anterior y sumando la número 42 de su palmarés, en 440 pruebas disputadas.