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Jue, May

Kel regresó al Primero de Mayo una década después

F.S. Talavera

El Polideportivo ‘Primero de Mayo’ de Talavera de la Reina tendría este pasado sábado un visitante más que especial en sus gradas y que años atrás, más de una década, fue sin lugar a dudas todo un ídolo de la afición talaverana con sus inolvidables ‘kelazos’ que hacían retumbar las porterías rivales.

Suyo fue ese tanto que permitió al extinto Grupo de Empresas Talavera Fútbol Sala el ascenso a la División de Honor en una memorable noche en tierras baleares frente a Fisiomedia Manacor (Hoy Palma Futsal) en la que se dilucidó el conjunto que subía de categoría en una tanda de penaltis no apta para cardiacos, todo ello en plenas Ferias y Fiestas de San Isidro.

Estamos hablando de Gladyson Elieser Inocencio Costa, nombre que en sí parece un trabalenguas pero que se resume en tres letras: Kel. Y es que el hispano – brasileño, que cambió sus peculiares ‘zapatillas amarillas’ por las pizarras, se encontraba en nuestro país resolviendo unos trámites burocráticos que le llevaran en estas próximas semanas a entrenar en Estados Unidos.

Aprovechando la cercanía de la Ciudad de la Cerámica con la capital de España, que el Soliss Fútbol Sala Talavera jugaba en casa y que además lo hacía ante el Inagroup Ejido Futsal de su íntimo amigo Nacho Gil, el mítico ex jugador visitaría el Polideportivo ‘Primero de Mayo’ donde recibiría una más que cálida acogida.

Primero por parte de un conjunto local que por medio de su presidente Santi Ramos agasajó a Kel con una camiseta y un balón firmado por el primer equipo talaverano y también el delegado Ángel Alarcón le regaló toda una reliquia como fue su ficha federativa de su primera temporada en el conjunto cerámico, la del ascenso.

Por si fuera poco la peña Gallos Blanquiazules, que entregaba sus bufandas solidarias, también tuvo el detalle de regalarle una de éstas al ex jugador y ya técnico que pudo encontrarse con muchas caras conocidas de sus tres cursos de estancia en tierras talaveranas y que no dudó en charlar y fotografiarse con todos y cada uno de los que así se lo solicitaron.